
Algunas sugerencias para mejorar la experiencia con el niño
Para contar un cuento y capturar la atención de los chicos, tratando que no se "vayan por las ramas", no hay secretos. Es más, no hay manera de llevar a cabo esta tarea en forma coherente, porque los niños poseen una condición natural, dentro del proceso de maduración del razonamiento y pensamiento consciente, que los lleva a pasar de tema en tema, "saltando" las partes relacionadas con el desarrollo lógico de la historia tal cual la percibimos los adultos.
Teniendo presente esta premisa, y entendiendo además que deberemos armarnos de paciencia antes de contarle un cuento a un chico, sugerimos:
- Empiece con cuentos tradicionales, que Usted conozca. De esta manera, no deberá estar tan pendiente del texto, especialmente a la hora de las interrupciones.
- No importa si la Bella Durmiente fue a parar a la panza del Lobo Feroz y la rescató Pulgarcito. Ya habrá tiempo para que entienda las diferencias de los cuentos clásicos. Ahora, su hijo quiere entretenerse, y Usted quiere que él sienta lo más importante: QUE ESTÁ ALLÍ CON ÉL, y le está destinando tiempo de calidad.
- La paciencia es un arma importante, pero mucho más es LIBERARSE DE LOS PREJUICIOS: no tenga miedo, y saque al "chico" que tiene adentro. Sea actor, mago, haga ruidos, tírese al piso si le parece conveniente. Le aseguro que será una experiencia inolvidable.
- NO HAY HORARIO PARA LOS CUENTOS: no tienen por qué ser el corolario de un día de trabajo. Empiece contando un cuento cuando le quede cómodo (a la siesta, antes de cenar, cuando el niño se baña, etc.)
Si ya entendió todo esto, también sepa:
- IMPROVISE: los mejores cuentos son aquellos que aún no se han contado. Tomando de base los clásicos, deje volar la imaginación con su hijo.
- Las gesticulaciones y los modismos exagerados son muy útiles para divertir a los niños, ya que permiten presentar mejor las diferencias entre los personajes.
- Su hijo elegirá su cuento preferido y le pedirá que lo repita una y otra vez. Utilice esa rutina a su favor y súmele pequeñas variaciones, en particular si suma la presencia del niño dentro de la historia.
- Si lee un cuento, HÁGALO DESPACIO, articulando bien cada palabra, ya que el niño las tomará como "ejemplo" para su vocabulario.
Si todavía se siente inseguro, grabe su cuento en soledad. No importa la calidad de su voz, importa escucharse, ya que le permitirá saber si su lectura es atrayente.
Si quiere reforzar ese lazo especial con su hijo, empiece a contarle un cuento, cualquiera que estimule su imaginación. Es una tarea de amor que GRATIFICA PROFUNDAMENTE, y siempre será recordada por sus chicos cuando sean grandes.